puse las cartas sobre la mesa
lo que podia y no podia brindar
nunca ofreci nada que no pudiera dar
nos acomodamos en las pequenas esquinas de nuestros seres
sin pensar que un dia podian convertirse en haulitas...
quise dejarlo volar y al verlo volar me dio miedo
no volverlo a ver
sin pensar lo volvi a guardar...
y al guardarlo le hice un gran mal


